jueves , 25 abril 2019

Un clásico entre Millonarios y Santa Fe, muy discreto, terminó 1-1

El clásico 296 resultó ser más de pasión en la tribunay de expectativa en el previo que lo que realmente salió en la cancha de El Campín, frente a 19.927 espectadores. De fútbol, muy poco. De Santa Fe se esperaba: al fin y al cabo, hace el peor arranque de su historia y lleva 11 partidos sin ganar. El punto del 1-1 le sirve, al menos, para salir de la cola. Y en el caso de Millonarios, la verdad, lleva cuatro partidos de más a menos, perdido, con errores infantiles y, para completar, no supo resolver la ausencia de sus dos mejores delanteros, Roberto Ovelar y Juan David Pérez.

En el papel, se creía, Millonarios, con más trabajo, con mejores resultados como antecedente, parecía llegar mejor que Santa Fe. Pero el clásico siempre tiene un ingrediente extra, uno que puede equilibrar incluso las diferencias futbolísticas grandes y las campañas distintas de uno y otro. Ese ingrediente se llama corazón. Y Santa Fe lo tuvo de entrada, con el agregado de una presión que le alcanzó para hacer ver muy mal al equipo azul.

Esa mezcla de garra y presión le dio resultado inmediato a los rojos. Y a eso se sumó un factor que se está volviendo común, otra vez, en Millonarios: los errores individuales a la hora de defender. Matías de los Santos, a los siete minutos, dudó y perdió. Brayan Perea lo presionó, le quitó la pelota y se la dio a Fabio Burbano, que remató para vencer a Wuilker Faríñez y poner en ventaja a Santa Fe.

A partir de ese momento, parecía que el colero era Millonarios y el que estaba entre los ocho era Santa Fe. Sobre todo, porque el equipo de Jorge Luis Pinto comenzó a sufrir desde el previo, cuando tuvo que prescindir de Roberto Ovelar, que sufrió una molestia que obligó a borrarlo de la planilla. Eso, sumado a la ausencia de Juan David Pérez, también lesionado, limitó mucho el ataque azul.

En lugar del paraguayo entró Fabián González Lasso, que en el primer tiempo tuvo un ataque de torpeza que impidió que hiciera daño a la defensa roja. Y si a eso se suma que Elíser Quiñones aparecía poco y nada, que Christian Marrugo no tuvo claridad, y que el esfuerzo de Mackalister Silva por la banda izquierda no encontró ni premio ni socio, la exigencia para la defensa de Santa Fe no era grande. 

Al otro lado, Gerardo Bedoya, el DT de Santa Fe, intentó apostarle al orden defensivo y a sacarle provecho a su banda izquierda de ataque, donde Andrés Román defendía muy mal. Se destacaron los que corrían, los que ya tienen patente de luchadores en la cancha: Baldomero Perlaza, Carlos Arboleda, Juan Daniel Roa. Pero de la mitad para adelante, Santa Fe no tiene muchas armas: Carmelo Valencia no es ni parecido al de su mejor época, la de Equidad; Perea lucha pero no tiene claridad y Burbano no hizo mucho más, aparte del gol.

Check Also

Nacional gana el clásico paisa y se mete entre los ocho

Con un gol del volante  uruguayo Pablo Cepellini el cuadro verdolaga venció 1-0 al Medellín …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Native Flashradio V3