El sábado 2 de agosto de 2025 quedará grabado en la memoria de todo el país. En el Estadio Rodrigo Paz Delgado de Quito, la selección femenina de Colombia luchó con alma y corazón, pero Brasil resurgió en el final y se coronó campeona tras una maratón de emociones.
El partido, que terminó empatado 4‑4 en el tiempo reglamentario y en la prórroga, fue una montaña rusa de emociones: Colombia tomó el mando en tres ocasiones, pero Brasil igualó siempre gracias a su temple y experiencia, especialmente con Marta entrando desde el banquillo y anotando dos veces, una de ellas en el tiempo añadido que forzó la prórroga.
En los penaltis, la experiencia brasileña se impuso: 5‑4 en la tanda decisiva, gracias a las atajadas clave de la arquera Lorena, pese a que Marta falló uno de los suyos; la colombiana Jorelyn Carabalí erró en muerte súbita y Brasil celebró el título.
Con esta victoria, Brasil amplió su dominio regional con nueve títulos en diez ediciones, consolidándose como potencia indiscutible. Colombia, por su parte, quedó otra vez como subcampeona: su quinta final perdida, todas ante Brasil, con una ilusión que sigue viva pero aún sin corona continental.
Aunque el título no llegó, Colombia también logró la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, como subcampeona del torneo.
