El gigante alemán Bayern Múnich inició con fuerza su camino en la Champions League tras vencer 3-1 al Chelsea en un duelo vibrante de la fase de grupos.
El marcador se abrió con un autogol de Chalobah que favoreció al Bayern, y desde allí el conjunto bávaro tomó el control del partido. Harry Kane, figura indiscutible, amplió la ventaja desde el punto penal y más tarde sentenció el encuentro con su doblete, demostrando que sigue siendo el hombre clave en el ataque muniqués.
El descuento para los ingleses llegó por intermedio de Cole Palmer, quien le dio un respiro momentáneo a los “blues”, aunque no fue suficiente para frenar la superioridad de los dirigidos por Vincent Kompany.
Con este triunfo, el Bayern Múnich envía un claro mensaje a Europa: está listo para pelear en lo más alto del torneo. Los hinchas en el Allianz Arena celebraron una victoria que refuerza la ilusión bávara de volver a conquistar la Champions.
